Wednesday, December 21, 2011

ricardo arjona, poeta renacentista


un soneto (siglo XVI), hermano del gran poeta guatemalteco:

¡Qué alegres son al triste enamorado
las iras de su dama con blandura!
Aquel: “¿Estáis en vos? ¡Qué gran locura!”
Aquel: “¡Quitaos dahí, desvergonzado!”

El santiguarse: “¿Cómo habéis entrado?”
El argüir la fama con cordura,
el tierno desmayar y la dulzura
de aquel: “¡Ash, que lo oirán, ash, que es pecado!”

El falso defenderse, el maleficio,
las lágrimas, el “¡ay!”, el “Yo os prometo”,
el “Creo que me engañáis como enemigo”.

Aquel: “¿Dó estaba yo? ¿Tengo juïcio?”
Aquel: “¡Cuál me dejáis! Tened secreto.”
No hay mal que tanto bien traiga consigo.

y, claro, esto: