Wednesday, March 29, 2006
Thursday, March 23, 2006
adictvm: alborada
Trabajo el día entero y medio me embriago de noche.
Al despertar a las cuatro a la muda oscuridad, miro.
Con el tiempo el borde de las cortinas tendrá luz.
Hasta entonces veo lo que en realidad siempre está ahí:
La inquieta muerte, más cerca ahora todo un día,
Haciendo imposible todo pensamiento salvo cómo
y dónde y cuándo yo mismo moriré.
Interrogante estéril: aunque el pavor
De morir y estar muerto
Destella de nuevo se aferra y horroriza.
La mente se desvanece ante el fulgor. Sin remordimiento
-El bien no hecho, el amor no dado, el tiempo
arrancado sin pasar- no miserablemente porque
una sola vida puede llevar tanto en escalarse
Libre de sus errados comienzos, y puede que nunca se logre:
Pero en la vacuidad total por siempre,
La segura extinción a la que nos dirijimos
Y en la que siempre nos perderemos. El no estar aquí,
El no estar en ninguna parte,
Y pronto; nada más terrible, nada más cierto.
Esta es una manera especial de temer
Que ningún truco disipa. La religión lo intentaba,
Aquel vasto brocado musical apolillado
Creado para pretender que nunca morimos,
Ylas cosa ésa engañosa que dice que ningún ser racional
Puede temer una cosa que no puede sentir, ni ver
Que es eso lo que tememos- no ver, no oir
no tocar o probar u oler, nada en qué pensar,
nada que amar o a qué vincularse.
La anestesia de la que nadie regresa
Y así se queda justo a la orilla de la visión,
Un pequeño borrón fuera de foco, un escalofrío de pie
Que alenta cada impulso hacia la indecisión
La mayoría de las cosas puede que nunca sucedan:ésta sí
Y darse cuenta de ello estalla en cólera
En temor de horno cuando nos atrapan sin
gente ni trago.El valor no sirve:
Significa no asustar a otros.Ser valiente
No le evita a nadie la tumba
La muerte no es distinta si le gimoteas o te le resistes.
Lentamente la luz se fortalece, y el cuarto toma forma.
Se yergue simple como un ropero, que sabemos,
siempre hemos sabido, sabemos que no podemos escapar
Ni tampoco aceptar.Uno de los dos habrá de perder.
Mientras los teléfonos se agazapan, dispuestos a sonar
En oficinas encerradas, y todo el descuidado
Intrincado mundo rentado comienza a despertar
El cielo es blanco como arcilla, sin sol.
Alguien tiene que hacer el trabajo.
Los carteros como los doctores van de casa en casa.
Al despertar a las cuatro a la muda oscuridad, miro.
Con el tiempo el borde de las cortinas tendrá luz.
Hasta entonces veo lo que en realidad siempre está ahí:
La inquieta muerte, más cerca ahora todo un día,
Haciendo imposible todo pensamiento salvo cómo
y dónde y cuándo yo mismo moriré.
Interrogante estéril: aunque el pavor
De morir y estar muerto
Destella de nuevo se aferra y horroriza.
La mente se desvanece ante el fulgor. Sin remordimiento
-El bien no hecho, el amor no dado, el tiempo
arrancado sin pasar- no miserablemente porque
una sola vida puede llevar tanto en escalarse
Libre de sus errados comienzos, y puede que nunca se logre:
Pero en la vacuidad total por siempre,
La segura extinción a la que nos dirijimos
Y en la que siempre nos perderemos. El no estar aquí,
El no estar en ninguna parte,
Y pronto; nada más terrible, nada más cierto.
Esta es una manera especial de temer
Que ningún truco disipa. La religión lo intentaba,
Aquel vasto brocado musical apolillado
Creado para pretender que nunca morimos,
Ylas cosa ésa engañosa que dice que ningún ser racional
Puede temer una cosa que no puede sentir, ni ver
Que es eso lo que tememos- no ver, no oir
no tocar o probar u oler, nada en qué pensar,
nada que amar o a qué vincularse.
La anestesia de la que nadie regresa
Y así se queda justo a la orilla de la visión,
Un pequeño borrón fuera de foco, un escalofrío de pie
Que alenta cada impulso hacia la indecisión
La mayoría de las cosas puede que nunca sucedan:ésta sí
Y darse cuenta de ello estalla en cólera
En temor de horno cuando nos atrapan sin
gente ni trago.El valor no sirve:
Significa no asustar a otros.Ser valiente
No le evita a nadie la tumba
La muerte no es distinta si le gimoteas o te le resistes.
Lentamente la luz se fortalece, y el cuarto toma forma.
Se yergue simple como un ropero, que sabemos,
siempre hemos sabido, sabemos que no podemos escapar
Ni tampoco aceptar.Uno de los dos habrá de perder.
Mientras los teléfonos se agazapan, dispuestos a sonar
En oficinas encerradas, y todo el descuidado
Intrincado mundo rentado comienza a despertar
El cielo es blanco como arcilla, sin sol.
Alguien tiene que hacer el trabajo.
Los carteros como los doctores van de casa en casa.
arturo ávila: alborada
Trabajo todo el día, y me embriago a medias por la noche.
Despierto a las cuatro a una muda oscuridad, la mirada clavo.
A su tiempo crecerá la luz, de la cortina al borde.
Hasta entonces veo lo que ahí siempre ha estado:
Una muerte intranquila, un día entero más cercana,
Volviendo la intención de todo pensamiento vana
Salvo cómo y dónde y cuándo habré de morir.
Árida interrogante: aún el miedo
De morir, y estar muerto,
Relampaguea de nuevo para horrorizar y asir.
La mente se vacía en el resplandor. No en el remordimiento
- El bien no usado, el amor no brindado, desgarrado
Tiempo sin empleo- a despecho
De que una vida pueda, en limpiarse, tardar tanto
Desde sus comienzos equivocados, o nunca estarlo:
Sino en el total vacío perpetuado,
La extinción hacia la que viajamos de cierto
Y en la que estaremos perdidos para siempre. No estar aquí,
Ni en parte alguna vivir,
Y pronto; nada más terrible, nada más cierto.
Ésta es de tener miedo una forma especial
Que ninguna suerte desvanece. La religión solía intentar,
Ese brocado vasto y comido por polillas, musical,
Creado para que nunca muramos anhelar,
Y ese material engañoso diciendo que ningún racional ser
Ha de temer algo que no pueda sentir, sin ver
Que es esto lo que tememos: -ninguna visión, ningún sonido
Ningún tacto, gusto o fragancia, pensar en nada,
A quien unirse o para amar nada,
No-estética de la que no torna lo ido.
Y así permanece en el mismo borde de la visión
Un pequeño borrón desenfocado, un escalofrío que queda
Que retarda cada impulso hasta la indecisión
La mayoría de las cosas pueden no ocurrir: ésta será cierta
Y arrebata el comprenderlo
A un horno de miedo en el que somos prisioneros
Sin gente ni bebida. El valor no es bueno:
Significa no asustar a otros. Ser osado
No deja a alguien de la tumba al lado.
La muerte no es distinta tolerada que con duelo.
La luz aumenta suavemente, y toma forma el lugar.
Se alza ordinaria como un ajuar que conocemos,
Que hemos conocido siempre, saber que no podemos escapar:
Una de las partes habrá de irse, aún si aceptarlo no podemos
Mientras el teléfono se encoge, a sonar preparado
En oficinas aseguradas, y todo el despreocupado
Intrincado rentado mundo comienza a levantarse.
Como arcilla sin sol, el cielo es blanco.
Hecho ha de ser el trabajo.
Carteros cual doctores de casa en casa a desplazarse.
Despierto a las cuatro a una muda oscuridad, la mirada clavo.
A su tiempo crecerá la luz, de la cortina al borde.
Hasta entonces veo lo que ahí siempre ha estado:
Una muerte intranquila, un día entero más cercana,
Volviendo la intención de todo pensamiento vana
Salvo cómo y dónde y cuándo habré de morir.
Árida interrogante: aún el miedo
De morir, y estar muerto,
Relampaguea de nuevo para horrorizar y asir.
La mente se vacía en el resplandor. No en el remordimiento
- El bien no usado, el amor no brindado, desgarrado
Tiempo sin empleo- a despecho
De que una vida pueda, en limpiarse, tardar tanto
Desde sus comienzos equivocados, o nunca estarlo:
Sino en el total vacío perpetuado,
La extinción hacia la que viajamos de cierto
Y en la que estaremos perdidos para siempre. No estar aquí,
Ni en parte alguna vivir,
Y pronto; nada más terrible, nada más cierto.
Ésta es de tener miedo una forma especial
Que ninguna suerte desvanece. La religión solía intentar,
Ese brocado vasto y comido por polillas, musical,
Creado para que nunca muramos anhelar,
Y ese material engañoso diciendo que ningún racional ser
Ha de temer algo que no pueda sentir, sin ver
Que es esto lo que tememos: -ninguna visión, ningún sonido
Ningún tacto, gusto o fragancia, pensar en nada,
A quien unirse o para amar nada,
No-estética de la que no torna lo ido.
Y así permanece en el mismo borde de la visión
Un pequeño borrón desenfocado, un escalofrío que queda
Que retarda cada impulso hasta la indecisión
La mayoría de las cosas pueden no ocurrir: ésta será cierta
Y arrebata el comprenderlo
A un horno de miedo en el que somos prisioneros
Sin gente ni bebida. El valor no es bueno:
Significa no asustar a otros. Ser osado
No deja a alguien de la tumba al lado.
La muerte no es distinta tolerada que con duelo.
La luz aumenta suavemente, y toma forma el lugar.
Se alza ordinaria como un ajuar que conocemos,
Que hemos conocido siempre, saber que no podemos escapar:
Una de las partes habrá de irse, aún si aceptarlo no podemos
Mientras el teléfono se encoge, a sonar preparado
En oficinas aseguradas, y todo el despreocupado
Intrincado rentado mundo comienza a levantarse.
Como arcilla sin sol, el cielo es blanco.
Hecho ha de ser el trabajo.
Carteros cual doctores de casa en casa a desplazarse.
Thursday, March 16, 2006
larkin: love again
Love again: wanking at ten past three
(Surely he's taken her home by now?),
The bedroom hot as a bakery,
The drink gone dead, without showing how
To meet tomorrow, and afterwards,
And the usual pain, like dysentery.
Someone else feeling her breasts and cunt,
Someone else drowned in that lash-wide stare,
And me supposed to be ignorant,
Or find it funny, or not to care,
Even ... but why put it into words?
Isolate rather this element
That spreads through other lives like a tree
And sways them on in a sort of sense
And say why it never worked for me.
Something to do with violence
A long way back, and wrong rewards,
And arrogant eternity.
(Surely he's taken her home by now?),
The bedroom hot as a bakery,
The drink gone dead, without showing how
To meet tomorrow, and afterwards,
And the usual pain, like dysentery.
Someone else feeling her breasts and cunt,
Someone else drowned in that lash-wide stare,
And me supposed to be ignorant,
Or find it funny, or not to care,
Even ... but why put it into words?
Isolate rather this element
That spreads through other lives like a tree
And sways them on in a sort of sense
And say why it never worked for me.
Something to do with violence
A long way back, and wrong rewards,
And arrogant eternity.
Friday, March 10, 2006
Thursday, March 02, 2006
gil de biedma: conversación
Los muertos pocas veces libertad
alcanzáis a tener, pero la noche
que regresáis es vuestra,
vuestra completamente.
Amada mía, remordimiento mío,
la nuit c’est toi cuando estoy solo
y vuelves tú, comienzas
en tus retratos a reconocerme.
¿Qué daño me recuerda tu sonrisa?
¿Y cuál dureza mía está en tus ojos?
¿Me tranquilizas porque estuve cerca
de ti en algún momento?
La parte de tu muerte que me doy,
la parte de tu muerte que yo puse
de mi cosecha, cómo poder pagártela...
Ni la parte de vida que tuvimos juntos.
Cómo poder saber que has perdonado,
conmigo sola en el lugar del crimen?
Cómo poder dormir, mientras que tú tiritas
en el rincón más triste de mi cuarto?
alcanzáis a tener, pero la noche
que regresáis es vuestra,
vuestra completamente.
Amada mía, remordimiento mío,
la nuit c’est toi cuando estoy solo
y vuelves tú, comienzas
en tus retratos a reconocerme.
¿Qué daño me recuerda tu sonrisa?
¿Y cuál dureza mía está en tus ojos?
¿Me tranquilizas porque estuve cerca
de ti en algún momento?
La parte de tu muerte que me doy,
la parte de tu muerte que yo puse
de mi cosecha, cómo poder pagártela...
Ni la parte de vida que tuvimos juntos.
Cómo poder saber que has perdonado,
conmigo sola en el lugar del crimen?
Cómo poder dormir, mientras que tú tiritas
en el rincón más triste de mi cuarto?
Wednesday, March 01, 2006
marcial: epigrama (VII, 73)
Esquiliis domus est, domus est tibi colle Dianae,
et tua patricius culmina uicus habet;
hinc uiduae Cybeles, illinc sacraria Vestae,
inde nouum, ueterem prospicis inde Iouem.
Dic ubi conueniam, dic qua te parte requiram;
quisquis ubique habitat, Maxime, nusquam habitat.
et tua patricius culmina uicus habet;
hinc uiduae Cybeles, illinc sacraria Vestae,
inde nouum, ueterem prospicis inde Iouem.
Dic ubi conueniam, dic qua te parte requiram;
quisquis ubique habitat, Maxime, nusquam habitat.
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