Friday, December 04, 2009

josé luis rey : el azul conquistado

y estabas tú esperándome, he venido,

el fuego es del tamaño de tus ojos,

el cielo es del tamaño de tus sueños,

el mar,

la campana dormida que al insomne

le da frutos felices, todo estaba

en ti, porque tú estabas esperándome,

te he visto al recorrer la Vía Láctea

en un coche de espuma, al despertar,

te he visto cuando cantas, cuando miras,

cuando pasas y no quieres quedarte,

no conocí a Goethe, pero siento

que tal vez fue sencillo, que no quiso

ser sólido: ¡más luz, más luz!, decía,

y quizá para él fue sólo el día

un pétalo y no tanta sombra seria,

la tristeza alemana, que no entiendo,

sí conocí el relámpago que hiere,

la noche mineral, la piedra viva,

el día que es inmenso, el delta puro

en el que desemboca la palabra,

el siglo XXI, un día claro,

sí conocí la luna que dilata

las pupilas vacías del poeta,

porque el poeta vive en el no ser,

el no ser nadie para serlo todo,

en una tarde azul cantaba el agua,

libélulas y sol, la ceremonia

para el embajador de la grandeza,

el gorrión que trae luz en su pico,

cuántos hombres viviendo sin saberlo

aunque lleguen mensajes, ignorando

que su casa es el aire, el lugar único,

y ése es el milagro: son hermosos,

andan dormidos, como anda el viento,

simples y buenos, como el mismo día,

pero yo quiero más, quiero tu nombre,

tu nombre, el vendaval lúcido, entero,

tu nombre en el silencio de mi vida,

quiero verte otra vez, en el espejo

marino de las nubes, en el aire,

disuelto en ti, vencido,

después tu ser, después toda la tierra,

este mundo que he visto en estado de gracia,

¿recuerdas, di, la brillantez de junio

que desnuda impulsabas desde el cielo?,

porque entonces te vi, te vi temblando

pasar envuelta en nada, ola de aire,

por los pasillos de un palacio pobre

donde fui tan feliz soñando el mundo,

te vi entre libros, fórmulas y estrellas,

despertaba mi alma y me llamaste,

catorce años, fuego o paraíso,

qué terrible poder acepta el junco,

qué reino tan hermoso era la tierra,

y es difícil vivir siempre en la luz

para quien va creciendo, descielado,

quise vivir y no quise más sueños,

busqué el amor para olvidar tu hechizo

y en él estabas tú, cómo saltaste

de pronto de sus labios, sonriendo,

subiendo hasta la cima de los árboles,

llenando el aire, entrando en tu alta casa,

poniéndola de nuevo limpia y fresca,

si alguna epifanía hay en el mundo

es ésa, es tu existencia: antes, después,

los hombres inventaron teorías,

soñaron a otro dios que los ampare,

curvaron el espacio y fueron tiempo,

ceniza que crepita y después nada,

pero hay diosa, no dios,

y no hay teoría en que no estés,

no hay espacio que tu pie no pise,

no hay otra ciencia que tu voz secreta,

no hay otra fe que no sean tus ojos,

y yo te he visto, y sé que tú vendrás,

vendrás cuando la noche hunda ciudades,

vendrás como una larga madrugada,

vendrás como los barcos de la aurora,

vendrás como la luz enamorada,

te he visto y me has salvado y después de

tanto tiempo viviendo junto a ti,

desde dentro de ti,

después de la campana verde y suave,

de la lluvia en la escuela, de la vida,

después de tantos años tristes, solos,

estabas tú esperándome, he venido,

y ahora es justo el silencio, porque todo

lo tengo ya, soy ya el hombre límite

en altas olas de hermosura y luz,

el hombre que ha cantado y puede ahora

callar para ser canto,

y toda esta vida que yo tuve,

la adolescencia, el agua, el árbol alto,

la tendré siempre, porque estaba en ti,

yo era la semilla y tú la lluvia,

estabas tú esperándome, he venido,

y contigo me quedo, poesía,

en ti me quedo, en ti entro a mi casa,

me quedo en la alta cima de tu ser,

¿cómo puede olvidarte quien te ha visto,

quien a pesar de todo fue feliz,

quien tuvo entre sus manos la mano de la luz,

quien conoció el amor y vio las hojas

temblando de alegría, quien te quiso,

quien tuvo tu presencia, cómo puede

olvidarte quien nace y ha vivido?

Tuesday, December 01, 2009

jep : mar eterno

digamos que no tiene comienzo el mar
empieza donde lo hallas por vez primera
y te sale al encuentro por todas partes.

Monday, July 13, 2009

verbo

Friday, July 03, 2009

un sueño de shelley

Wednesday, September 17, 2008

bucky / olimpiadas

andy

Tuesday, June 05, 2007

atonitud

s. f. Pasmo, perplejidad, espanto, especialmente los causados por alguna visión horrible y tremenda. Es voz de reciente creación.

Monday, June 04, 2007

arriba y adelante



Mexicanos: Es la hora de conjurar los peligros que nos acechan y de redoblar esfuerzos para alcanzar las metas que perseguimos. No caeremos en la anarquía social ni en la tiranía del Estado; tenemos suficiente vigor y capacidad creadora para construir nuestro destino a partir de nuestros propios postulados. Es este momento propicio para recordar que la Revolución Mexicana y la Constitución de 1917, no voltean a los flancos ni se estancan en un centro medroso, sino apuntan, con firmeza,

-----------------¡Arriba y Adelante!

Thursday, December 07, 2006

jeffers: fire on the hills

The deer were bounding like blown leaves
Under the smoke in front the roaring wave of the brush-fire;
I thought of the smaller lives that were caught.
Beauty is not always lovely; the fire was beautiful, the terror
Of the deer was beautiful; and when I returned
Down the back slopes after the fire had gone by, an eagle
Was perched on the jag of a burnt pine,
Insolent and gorged, cloaked in the folded storms of his shoulders
He had come from far off for the good hunting
With fire for his beater to drive the game; the sky was merciless
Blue, and the hills merciless black,
The sombre-feathered great bird sleepily merciless between them.
I thought, painfully, but the whole mind,
The destruction that brings an eagle from heaven is better than mercy.

Tuesday, December 05, 2006

algo sobre comer en la del valle

I
De naturaleza menos comercial que residencial, la del Valle es tan propicia a la vida como cualquier otra colonia. Sin embargo, en comida no todos los chilangos la consideran interesante. No tiene ni el glam de Polanco ni la ondita dizque hip de la Condesa; ni la novedad de Santa Fe ni la carga de pasados posibles del Centro. La mayoría de sus felicidades son laterales, un poco secretas. El Aloa (Amores esquina Santa Cruz), por ejemplo, su impresionante pipián, su sápida pierna horneada, su cochinita, y el hecho de que es un arcano compartido entre unos cuantos iniciados. También hay una cochinita muy sabrosa en la Fonda 99.9 (extraño nombre), que se deja acompañar por la mejor sopa de lima de la zona. Fuera de ahí, la colonia sí padece de un pequeño déficit taquero. Los Chupacabras, imponentes montones de cecina, bistec y longaniza que se sazonan con frijoles, cebolla encurtida, nopales, un par de salsas y chiles en escabeche, están en la frontera con la colonia Xoco, pero de aquel lado (Mayorazgo, frente a plaza Coyoacán). Para comer la famosa cochinada de Beto, esa intensísima confección de variety metas que se sirve como salsa sobre un taco (y puede mandarte derechito a cardiología), hay que cruzar otra frontera: la de la Narvarte (Vértiz casi esquina con eje 5). En Pestalozzi y Cochita Béistegui, en el lado oriental de la del Valle, está la Esquina del Taco: buenos precios, buen nopal con queso y mejores salsas: de cacahuate, de piña con limón y una roja cremosita; dos cuadras al norte, en Luz Saviñón, está Manolo, cuyo taco emblemático está hecho de bistec finérrimamente picado con cebolla y pancetta. Alguien me dijo una vez que eran demasiado, demasiado, jugosos. (¿Puede algo ser demasiado jugoso, tanto que deje de ser rico? Lo dudo.)

En hamburguesas estamos mejor. Hay un par de Burger Kings (en eje 5 y División; en Pestalozzi y Universidad), non plus ultra de hamburguesas y papas ‘comerciales’ (las de McDonald’s de plano saben a cartón) pero no los máximos nuggets (ahí sí McDonald’s les da una vuelta y media), hay un buen puesto de al carbón en Pestalozzi esquina Pilares y, por supuesto, hay Hamburguesas Memorables sobre Insurgentes casi en la esquina con Valle Arizpe. Son gordas gordas, traen queso gouda y tocino hipercrujiente. Muy cerca de ahí, en Magdalena y Los Ángeles, hay un puesto blanco semifijo donde las hamburguesas no son, ni de lejos, tan buenas. Las tortas, sin embargo, pueden acercarse a la perfección (bueno, a una perfección): el pan es largo, cubierto de ajonjolí, y se rellena con varios cientos de gramos de buenos ingredientes. Entre las dos y las tres se llena de burócratas, que salen en marabunta de los contiguos edificios de Fonatur y Hacienda.

La cocina española nomás no se le da a la colonia. Las buenas tapas del Antía están sobre Parroquia pero cruzando Universidad, en la colonia Santa Cruz Atoyac; para el sensacional Costa Vasca (Louisiana 16, Nápoles) hay que atravesar, aunque sea unos metros, el límite que impone Insurgentes, y el ambiente del Museo del Jamón (Concepción Béistegui 1356), que sí es la del Valle, es lúgubre cuando no funeral. La italiana tampoco es nuestro fuerte: en el Arrebatto de Patricio Sanz y Concepción las pastas nunca están al dente, y no hay frescura en ningún lado; la Tavola (Torres Adalid 201) es de personalidad anticuada: pastas cocidas mucho tiempo, mojadas con vinos calientes y carísimos; el Macaroni’s es grandilocuente, feo, con cantantes excesivos y vino del peorcito en garrafón (aunque sí sirven un buen bellini); el Italianni’s (¿de dónde, a propósito, las dos enes?), sobre Universidad, es el italiano menos reprobable y, de cualquier modo, es comida de línea de ensamble y nada más.

En Oriente y en cocina casera nos va mucho mejor. Deigo (Pestalozzi 1238) está entre lo más hondamente japonés que tenemos –no sólo en la del Valle: de plano en la ciudad. Si no consideramos a su primer avatar (un localito de unas cuantas mesas, también en la zona), este restaurante no ha cumplido aún el lustro de vida; su comensalía es poca pero devota. Su chef, Genshin Oyakawa, nació en Okinawa y pasó por el Nikko (de San Francisco y de México) antes de independizarse, pero esas estancias no lo han dejado caer en las tentaciones típicas con forma de aguacate y queso crema. La carta es larga y sinuosa, pero dividida en menúes que la hacen ligeramente más dócil. Hay que probar los sashimi perfectamente escogidos, además del uzaku (anguila de río con pepino marinado en vinagre) y el exquisito butakakuni, que es tocino en soya dulce. Más arriba aún está el Suntory (Torres Adalid 14). Masahiko Muto, chef ejecutivo, se ha preocupado porque todo lo que llega a la mesa se parezca lo más posible a un plato kaiseki en Japón y es más fácil creértelo cuando te miran sus cuidadosos jardines desde las ventanas. Hay que pedir el menú que trae ensalada de kanikama, sashimi bicolor, un bonito yakimeshi, tempura mixto, almejas a la mantequilla, teppanyaki de cola de langosta o de ribete, platón de vegetales y un heladito sápido. También son orientales el China Bistro (Insurgentes sur 1026-B), que es una suerte de ‘comida rápida’, bien preparada aunque sin aspavientos: la krispi beef mongolian, tiritas de res crocantes con zanahoria y pimientos caramelizados, se deja comer a pesar de su extraña sintaxis y ortografía, y el Blossom (San Francisco 360), al que le podemos colgar un buen pato pekinés.

Los buenos caseros son pocos pero responsables. La cocina de Placeres y Milagros (en la plaza Mariscal Sucre 10-a, que tiene un kioskito y una fuente donde nadan los perros) no es tan cursi como su nombre: la comida corrida puede traer una enfrijoladita de entrada, una buena sopa de hongos, una pechuga en salsa cremosa de poblano y un postre interesante de chocolate. La Bonne Table (Amores 1403, local 4) es comida corrida pero con un copete degrafilado –cremas de buen olfato, hojaldres que envuelven chiles rellenos de roquefort, cosas así– mientras que la del Comedor de Valencia (Concepción casi con Rébsamen) es cocina de apapacho, comfort food, picadillos muy bien sazonados, enchiladas vuelvealavida y unos de los frijoles charros verdaderamente buenos de la ciudad. Su ambiente, en largas mesas compartidas, tiende a la chorcha, a la voz alta, casi a la amistad.

II
La suma informe de todos estos locales fue, durante una década, mi Centro. Y hoy, en medio de una mudanza, tengo que decir adiós a ese pequeño mundo. Adiós también a las cantinas: a Los Cuates, a Los Girasoles, al Sótano y a la Centauro del Norte; adiós al amor, y adiós al dolor también: bajo este cielo me tendí muchas veces, y supliqué la nada o el olvido. Quiero decir un breve adiós a todo esto –ahí les dejo las llaves, apagan la luz cuando se vayan–, y darle la bienvenida al futuro, origami hecho de arena.

Thursday, October 26, 2006

napoleón: lo que un día fue no será

En tus manos yo aprendi a beber agua
Fui gorrión que se quedó preso en tu jaula
Por ti yo corté mis alas, y el alpiste que me dabas
Fue tan poco y sin embargo yo te amaba.

Fue mi canto para ti siempre completo
Sin ti no pude volar en otro cielo
Pero me dejaste solo, confundido y olvidado
Y otra mano me ofreció el fruto anhelado

Lo que un día fue no será
Ya no vuelvas a buscarme
No tengo nada que darte
De tu alpiste me cansé
Vete a volar a otro cielo
Y deja abierta tu jaula
Tal vez otro gorrión caiga
Pero dale de beber

Déjame encender al luz
no quiero nada
Si esto hubiera sido ayer
lo tomaría
La primera vez que ofreces
Para que yo me la quede
Pero sin amarte ya qué ganaría

Wednesday, October 25, 2006

ovidio: amores, I, 5

Aestus erat, mediamque dies exegerat horam;
adposui medio membra levanda toro.
pars adaperta fuit, pars altera clausa fenestrae;
quale fere silvae lumen habere solent,
qualia sublucent fugiente crepuscula Phoebo,
aut ubi nox abiit, nec tamen orta dies.
illa verecundis lux est praebenda puellis,
qua timidus latebras speret habere pudor.
ecce, Corinna venit, tunica velata recincta,
candida dividua colla tegente coma—
qualiter in thalamos famosa Semiramis isse
dicitur, et multis Lais amata viris.
Deripui tunicam—nec multum rara nocebat;
pugnabat tunica sed tamen illa tegi.
quae cum ita pugnaret, tamquam quae vincere nollet,
victa est non aegre proditione sua.
ut stetit ante oculos posito velamine nostros,
in toto nusquam corpore menda fuit.
quos umeros, quales vidi tetigique lacertos!
forma papillarum quam fuit apta premi!
quam castigato planus sub pectore venter!
quantum et quale latus! quam iuvenale femur!
Singula quid referam? nil non laudabile vidi
et nudam pressi corpus ad usque meum.
Cetera quis nescit? lassi requievimus ambo.
proveniant medii sic mihi saepe dies!

Friday, September 08, 2006

tits

Sunday, August 27, 2006

góngora: mientras por competir con tu cabello

Mientras por competir con tu cabello,
oro bruñido al sol relumbra en vano;
mientras con menosprecio en medio el llano
mira tu blanca frente el lilio bello;

mientras a cada labio, por cogello,
siguen más ojos que al clavel temprano;
y mientras triunfa con desdén lozano
del luciente cristal tu gentil cuello:

goza cuello, cabello, labio y frente,
antes que lo que fue en tu edad dorada
oro, lilio, clavel, cristal luciente,

no sólo en plata o vïola troncada
se vuelva, mas tú y ello juntamente
en tierra, en humo, en polvo, en sombra, en nada.

amar y querer

Casi todos sabemos querer,
pero pocos sabemos amar
Pues amar y querer no es igual,
amar es sufrir, querer es gozar.
El que ama pretende servir,
y él que ama su vida la da
El que quiere pretende vivir
y nunca sufrir y nunca sufrir

El que ama no puede pensar
todo lo da, todo lo da
El que quiere pretende olvidar
y nunca llorar y nunca llorar
El querer pronto puede acabar,
el amor no conoce el final
Casi todos sabemos querer,
pero pocos sabemos amar.

El amor es el cielo y la luz,
el amor es total plenitud
Es el mar que no tiene final
Es la gloria y la paz, es la gloria y la paz.

El querer es el fuego y la flor,
es buscar el obscuro rincón
Es morder, arañar, y besar.
Es deseo fugaz, es deseo fugaz.


El que ama no puede pensar...

Saturday, August 26, 2006

un soneto me manda hacer la mente


un soneto me manda hacer la mente
quentendamos nomás tú y yo, querida,
un poco de los dos, de nuestra vida,
un cacho de futuro y de presente,
y neta que busqué por cualquier parte,
miré versos de paz y de panero,
darío, gongorita y chumacero,
el bluff your way thru sonnets y hasta un arte
de fazer versos antiguos,
y vi,
mi amor, que a estas alturas –de la noche,
del amor, de vivir a trochimoche
hay poco que decir salvo que di
con uno tras de mil versos gastados:
“me gustan los cepillos abrazados”

Thursday, August 17, 2006

trino: crónica marciana

Monday, August 14, 2006

gotita

Thursday, August 03, 2006

lula da queca

Thursday, July 20, 2006

de cuenca: soneto

El editor Francisco Arellano, disfrazado de
Humprey Bogart, tranquiliza al poeta en un
momento de ansiedad, recordándole un pasaje
de Píndaro, Píticas VIII 96


Sin mujer, sin amigos, sin dinero,
loco por una loca bailarina,
me encontraba yo anoche en una esquina
que se dobla y conduce al matadero.

Se reflejó una luz en el letrero
de la calle, testigo de mi ruina,
y de un coche surgió una gabardina
y los ojos de un tipo con sombrero.

Se acercaba, venía a hablar conmigo.
Mi aburrido dolor le interesaba.
Con tal de que no fuese un policía...

«Somos el sueño de una sombre, amigo»,
me dijo, y era Bogart, y me amaba;
y era Paco Arellano, y me quería.