Monday, October 17, 2005

adrián román: en las manos de la madrugada

A
Si tuviera dinero le pagaría a una puta
–es un consuelo tan socorrido–
para que viera cómo me masturbo.
Mientras, tu nombre escaparía
como una urraca de mis manos.

B
El poeta desea, llora, escribe.
El poema va,
posee a la Mujer.

C
Ocioso, como un ahorcado,
te deseo.
El alcohol abriga tu nombre
en mi lengua.
Sabemos, quién podría dudarlo,
que no seré yo quien acaricie tu rostro
una de esas mañanas que la felicidad
te reserva.
Parece, por momentos,
que es una bendición no tenerte.

D
Ella dice que cómo estorbo.
Que tiene sueño.
Que me llama más tarde.

Habita en las manos de la madrugada.
Olvida mi nombre.
Señala sus senos
cuando le pregunto por el horizonte.
Sube las escaleras que yo bajo.
¿Cómo podría dejarla?